La difusión cultural siempre ha supuesto un reto, y más hoy en día.

En una sociedad en la que todo parece consumirse de manera inmediata, conseguir que el público destine parte de su tiempo a disfrutar de la cultura parece algo complicado. Sin embargo, existen herramientas que nos pueden ayudar a lograrlo, y una de las más importantes es el marketing cultural.

Gracias a esta disciplina, acercar la cultura al gran público, especialmente a las nuevas generaciones, se vuelve un poco más fácil.

Qué es el marketing cultural

El marketing es una disciplina que engloba una serie de técnicas y estrategias que sirven para promocionar un determinado producto o servicio. Aplicadas al campo de la cultura, esas técnicas y estrategias se utilizan para difundir y fomentar la apreciación de diferentes manifestaciones artísticas y culturales.

Esto puede incluir varios tipos de promoción, entre los que no pueden faltar hoy en día una estrategia de marketing digital, ya que canales como las redes sociales son imprescindibles para conectar con el público.

Cuáles son los objetivos del marketing cultural

Con base en la definición que hemos visto, no parece haber demasiada diferencia entre el cultural marketing y la promoción de cualquier otro tipo de producto o servicio, pero no es así.

Romper barreras

Este tipo de promoción tiene como objetivo prioritario romper esas barreras que, de forma tradicional, separan al público de las manifestaciones culturales. Y es que continúa habiendo una gran parte de la población que piensa que el arte es algo aburrido y difícil de comprender. 

Por tanto, el primer objetivo de estas técnicas de promoción es acabar con estos estereotipos y despertar el interés de las personas por la cultura; conseguir que estas vean en las muestras culturales algo atractivo y totalmente a su alcance.

A diferencia de otros tipos de marketing, en este caso, la meta no siempre tiene un carácter económico. Lo realmente importante no es vender entradas a museos o ciertas obras, sino despertar el interés por el arte y la cultura.

Establecer una continuidad

Las empresas trabajan su marketing para construir lo que se conoce como una “identidad de marca”. Pues bien, en el caso de la gestión cultural se está trabajando ya de una manera muy similar.

Las organizaciones culturales se esfuerzan por transmitir una imagen que mantenga una continuidad y coherencia con los valores que ella defiende, porque cada una de esas organizaciones se dirige a un tipo de público diferente y necesita crear engagement con el mismo. 

Un aspecto importante a tener en cuenta es que el marketing cultural no es una técnica al alcance únicamente de grandes organizaciones culturales como los museos. También los propios creadores y artistas pueden dar a conocer su trabajo empleando esta forma de promoción.

Cómo hacer marketing cultural para dar a conocer tu proyecto

Aunque cada estrategia será diferente, hay una serie de pasos básicos que hay que tener presentes en todo caso:

Conocer a la audiencia

Siempre que se va a desarrollar una actividad relacionada con el marketing, lo primero que hay que hacer es conocer al público.

Tratándose de una iniciativa de marketing cultural, es importante comprender la personalidad del público al que va dirigida. Para ello, se pueden llevar a cabo investigaciones de mercado que ayuden a identificar los intereses y los gustos del público objetivo. Esto permite adaptar la “oferta”.

Cuanto mejor se adapte el producto cultural ofrecido a lo que demanda el público, más fácil será generar un impacto significativo y atraer a las personas hacia el mundo de la cultura.

Utilizar los medios digitales

Las redes sociales son un medio de comunicación excepcional que puede ayudar a difundir los mensajes culturales de una manera efectiva.

Crear un contenido visual de calidad es la clave para conseguir el interés del público. Es una manera de mostrarle un poco de lo que podrá ver con más detalle si decide, por ejemplo, acudir a una determinada exposición.

Contar con una web y trabajar el SEO para conseguir un buen posicionamiento también resulta esencial dentro del marketing cultural, puesto que Internet es el primer lugar al que las personas acuden a buscar información, y es importante que puedan localizar justo aquella que la marca (el artista o la organización cultural, en este caso), desea transmitir.

Ofrecer experiencias únicas

Las exposiciones y las charlas culturales de hoy en día tienen poco que ver con las de hace unas décadas; ahora los espectadores quieren tener un papel activo en lo que están apreciando.

A través del marketing orientado al campo de la cultura hay que conseguir que el público sea consciente de que ya no va a ser un espectador pasivo, sino que se va a sumergir de lleno en una experiencia que le permitirá disfrutar al máximo de la cultura.

El marketing cultural es una disciplina única que debe afrontar unos retos que no están presentes en otros campos. De ahí la necesidad de contar con formación específica en esta materia.

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