Noelia Dorado Ortega (Madrid, 1983) es licenciada en publicidad y relaciones públicas. El cargo principal que ha desarrollado a nivel profesional ha sido el de directora de cuentas en el ámbito de la publicidad. En los últimos cuatro años se ha dedicado a dirigir la estrategia de comunicación y organización de eventos del Grupo Klépierre Iberia, desde la Agencia de Publicidad Indira Madrid. No obstante, en los últimos tiempos ha decidido emprender y dedicarse a aunar, en un solo espacio, arte, moda y cultura.

¿Qué es Haranna? ¿Cuándo abrió?

Haranna es una fiesta creativa. Nuestra particular fiesta creativa. Es un encuentro con artistas y creadores de todas las corrientes y ambiciones, que hacen propuestas donde la calidad, el estilo y su personalidad son protagonistas. Es un espacio donde el arte, la decoración, la moda, sus creadores y un montón de eventos se encuentran con la creatividad.

Haranna

Abrimos en enero. Apenas llevamos unos meses. Es verdad que el proyecto siempre estuvo en mente y empezó a gestarse más firmemente como hace un año, pero hasta que no dimos con el espacio perfecto. Ya trabajábamos, pero de forma más nómada. Íbamos a markets y teníamos el centro de operaciones en nuestra nave de Mejorada del Campo. Anteriormente estábamos centrados en la venta y alquiler de decoración para producciones y eventos, ahora con el espacio físico en pleno Malasaña, hemos podido plantear la propuesta total y estamos muy contentos con la acogida de los clientes, que está siendo muy positiva.

¿Cómo se te ocurrió abrir una tienda que a la vez fuese un espacio cultural?

Digamos que la parte más cultural estaba presente desde el minuto uno y de una forma muy natural. Al final nosotros estamos muy vinculados al tema del cine, la producción, al mundo de la publicidad, del teatro, al alquiler de atrezzo, una de las líneas más importantes del negocio. Por lo tanto, nuestra vinculación con el arte y la cultura es enorme y nos encanta.

¿Qué tipo de espectáculos o eventos pueden organizarse?

De arranque, hemos comenzado con conciertos acústicos gracias a SofarSounds, una plataforma que organiza y propone, a los apasionados de la música en directo, conciertos en lugares fuera de lo común. Ni los artistas, ni el lugar se desvelan hasta el mismo día y las entradas se consiguen a través de sorteo por lo que la experiencia es muy especial y exclusiva.

También tenemos actualmente exposición de Vanessa Iacono, una artista venezolana que enamora con su explosión de color y sus obras en todos los soportes y formatos que se te ocurran.

Por otro lado, estamos disfrutando de relatos gracias a una narradora genial que se llama Aurora Maroto. Y además vamos a empezar en mayo con la representación de una obra de microteatro.

Este es el tipo de eventos con los que estamos ahora mismo. Eventos muy pegados al arte y la cultura como hablábamos antes.

Pero también estamos intentando que salgan adelante otro tipo de eventos.  Al final el espacio tiene muchas posibilidades y se puede montar casi cualquier cosa. Podemos acoger desde talleres, presentaciones de marcas y producto, pop ups, todo lo que se nos ocurra.

Lo que sí que estamos haciendo desde ya es ofrecer el espacio como localización propia a las productoras con las que ya trabajamos, y también a artistas y pymes que necesiten un espacio para plantear una mini producción, un shooting, una entrevista, etc. El espacio es muy distinto a nivel de puesta en escena y ese ambiente generado a través de la decoración vintage con la que contamos es muy especial.

¿De dónde sacas todo el atrezzo que se puede ver en la tienda?

Todo empezó con mis padres. Eran y son unos apasionados del mundo de la decoración. Ese gusto y afán por encontrar piezas únicas les llevó finalmente a dedicarse de pleno a ello, a nivel profesional, y a tener que viajar y comprar por todo el mundo un sin fin de maravillas para decorar locales y casas de manera original y distinta. Como salió bien, más adelante, llegamos a abrir una tienda en la calle Ribera de Curtidores y fue allí donde nos empezaron a preguntar por la posibilidad de alquilar el material. Ahí empezó nuestra andadura con el tema del atrezzo. Digamos que todo ha sido una evolución hasta llegar a Haranna.

Ahora los clientes que vienen al espacio de la calle Ballesta también tienen acceso a ese catálogo.  El espacio de Haranna, es prácticamente un mini showroom a nivel decoración. En la nave, con más de 500m2, contamos con el total de nuestra oferta, donde se puede encontrar desde sillones de barbero, cocinas antiguas, motos, espejos, sofás, muebles de todo tipo, y de repente cabezas de dinosaurio y tiburones gigantes creados por una empresa de efectos especiales con la que colaboramos.

Al final se trata de ofrecer a los clientes piezas únicas y muy poco vistas. Ese es nuestro objetivo. Por eso seguimos viajando y recorriendo lugares. Seguimos en esa búsqueda de lo especial.

¿Lo llevas todo sola?

Al final es un negocio familiar. Así que entre todos arrimamos el hombro como debe ser, en momentos y picos que lo requieren. Es verdad que la cara visible, y esa ampliación y desarrollo del nuevo concepto, han caído en mis manos ahora, pero siempre tirando de esas raíces que ya estaban creadas hace años. Somos un  equipo en todos los sentidos y cuando se trabaja en equipo, los resultados son mucho mejores.

¿Qué es lo más complicado de emprender en un negocio de este tipo que mezcla lo funcional con lo cultural y el entretenimiento?

La verdad que cualquier negocio me parece complicado a la hora de emprender. No hay nada sencillo. Hay pocas ayudas y es una carrera de obstáculos constante. En lugar de en lo más difícil, haría hincapié en que lo más fácil es la ilusión y la dedicación absoluta. No nos dejan, o al menos no nos lo ponen fácil, a la hora de crear y desarrollar conceptos nuevos, pero como somos una generación inquieta y con muchas ganas de proponer, al final las cosas van saliendo.

¿Crees que la demanda de cultural llega al punto de salir de las salas o espacios culturales y poder estar en un espacio cotidiano como es una tienda de ropa y complementos?

Por supuesto, creo que los usuarios de la cultura y de cualquier producto en general lo demandan desde hace tiempo. Al final cuando vas a ver una exposición, a disfrutar de un concierto, de una obra de teatro, lo que importa son los protagonistas, los artistas. Si al arte le sumas una puesta en escena diferente se cierra el círculo perfecto y la experiencia es mucho más enriquecedora y seguramente la recordarás mucho más tiempo. Nosotros apostamos totalmente por la generación de la experiencia completa.

¿Tienes más proyectos culturales al margen de Haranna?

Ahora mismo Haranna ocupa el 200% de mi tiempo, pero poco a poco, y más adelante, me encantaría seguir contribuyendo con ese granito de arena, dando visibilidad a nuevas propuestas culturales, claro que sí. Lo que sí intento desde ya es que la propuesta de los artistas con los que contamos traspase las puertas de nuestra tienda y llegue a la mayor cantidad de gente posible, a través de acciones especiales que amplifiquen lo máximo posible. 

¿Cuál es tu plan de futuro para la tienda?

Espero que Haranna, llegue a convertirse en un punto de referencia y un espacio de visita obligada. Queremos que Haranna sea un lugar donde el contenido sea lo más importante, para que todas las historias que hacen posible este espacio encuentren a su público. Un lugar donde sepas que vas a encontrar las propuestas más locas a nivel moda, donde sepas que puedes alquilar atrezzo para tus producciones y grabarlas allí mismo. Ahora mismo, cuando los clientes vienen a la tienda a probarse la nueva colección de alguna de las marcas con las que contamos, alucinan con las piezas de decoración que tenemos, recuerdan las casas de sus abuelos cuando eran pequeños, eso ya es una experiencia. Si además pueden disfrutar de la exposición del momento y conocer a un artista emergente, y después ver una obra microteatro en el mismo lugar, me parece maravilloso.

Generar y apostar por experiencias globales vinculadas con el arte y la moda es lo que nos mueve cada día y nos seguirá moviendo.

¿En algún momento piensas o has pensado dejar atrás la moda y centrarte solo en la parte cultural de tu proyecto? 

La verdad es que no. La moda también es arte y tenemos que seguir descubriendo nuevas propuestas y acercarlas a nuestros clientes. Hay diseñadores increíbles que tienen mucho que ofrecernos. La selección de marcas o diseñadores que hacemos en Haranna siempre cumple alguna de estas premisas: diseño rompedor, procesos sostenibles, una historia genial que contar detrás de cada puntada, exclusividad, etc. Al final hay mucha de innovación en el mundo de la confección y la moda y no queremos perdernos nada.

Queremos ser prescriptores y divulgadores de lo único, lo loco, lo atrevido, lo extravagante, lo revolucionario.


Más información sobre Haranna en la web: www.haranna.es

Entrevista realizada por Silvia Panadero para el Blog del Máster Universitario en Dirección y Gestión de Industrias Culturales y Creativas, MasterGestionCultural.Info

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