Carlos Díaz del Campo comenzó a interesarse por la música desde pequeño. Con su primer sueldo se compró una guitarra y, de forma autodidacta, comenzó a tocarla. Poco a poco se iría introduciendo en la industria a través de varios grupos de pop-rock, con algunos de ellos llegó a actuar en Televisión Española. Pero también comenzó a ahondar en una educación formal, por lo que acabó haciendo la carrera de música en el Conservatorio de Córdoba y formando parte de orquestas.

El tiempo le llevó a pasarse al lado de la docencia. Descubrió el Máster en Dirección y Gestión de Industrias Culturales y Creativas, que está a punto de finalizar y que le ha aportado una visión más amplia del ámbito de la gestión, sobre todo en lo relativo a las políticas públicas, el derecho o el emprendimiento.

Hablamos con Carlos sobre sus inicios profesionales, el desarrollo de su carrera, alguno de sus proyectos particulares y su experiencia como alumno del máster.

¿Cómo empezaste a interesarte por la música?

Todo viene del amor que sentía por lo que escuchaba y la atracción y sentimiento que me producía la música en sí. Es querer hacer eso que me produce tanto placer o tanta emoción. Cuando yo era más joven no había tantas facilidades como hoy, no se iba a una escuela de música a aprender, era más autodidacta. Con el primer dinero que conseguí lo que hice fue comprarme una guitarra y ahí empezó todo.

Cuando terminé el bachiller comencé a trabajar en una fábrica, que no tenía nada que ver con la música, pero paralelamente tenía la necesidad de juntarme con mis amigos y tocar la guitarra. Los conocimientos no eran demasiado técnicos, sino que era todo de oído e intuición, pero era todo muy creativo. Nos inventábamos las cosas y las descubríamos por nosotros mismos.

Fue entonces cuando me llamaron para trabajar en una orquesta profesional y tuve la necesidad de buscar un aprendizaje más formal. Tuve que aprender teoría y técnica. Ahí comencé a estudiar y a meterme en el mundo profesional. Acabé haciendo la carrera en el Conservatorio Superior de Córdoba y también en la Escuela de Música Moderna de Madrid. Conecté el mundo moderno con el mundo clásico ahí.

¿En qué momento te planteaste la música como una profesión? ¿Cuándo supiste que querías vivir de ello?

Fue en el momento en que comprobé que podía vivir de ello gracias al trabajo en las orquestas de verano. Había mucho trabajo en las orquestas en verano. Calculé mi economía y llegué a la conclusión de que podía vivir en invierno también con ese dinero. Esto me permitió estudiar y hacer cosas que de otra forma no podía. Haciendo cálculos matemáticos conseguí administrarme para poder empezar a vivir de ello. Ahí se está al pie del cañón y se ve cómo se crea el espectáculo desde abajo. Eso me ha llevado a controlar ahora mismo el mundo musical y cómo crear un espectáculo y un evento.

Por tu currículum entiendo que has trabajado tanto con bandas de músicos pop y rock como en orquestas, ¿Cómo compaginas estas dos vertientes? ¿Hace falta ser versátil para ello?

En mi caso se centra en el aspecto creativo. El tener tu propia banda y participar en festivales tiene un componente de creatividad. Aunque sea rock, existe la composición y la creatividad. Eso es lo más divertido, donde está la esencia de la música. No obstante, la realidad económica está en el otro lado, que son las orquestas y es donde se mueve la economía y nos nutrimos para poder vivir de ello.

Trabajar en una orquesta es bueno a nivel técnico, ya que de este modo conoces como funciona el espectáculo y el producto final. Te permite también adquirir material técnico, como instrumentos, que luego te puedes llevar al lado creativo. Las dos facetas se van complementando. Tocar en una orquesta también es divertido, aunque no toques tu propia música, hay que poner pasión. Es tu trabajo, al fin y al cabo. Se pueden compaginar bien las dos cosas.

¿En qué consiste la Asociación Cultural Music Proyecta? ¿Cuál es su principal objetivo?

Es una asociación que teníamos unos amigos para hacer espectáculos o mover nuestros trabajos, pero a raíz del máster se han visto muchas posibilidades para gestionar música en la comarca. Es ahora cuando hemos arrancado. Acabamos de crear una web y podemos realizar eventos de todo tipo. El principal objetivo es crear eventos y hacer programaciones musicales. Nos gustaría abarcar la provincia y llegar a la comunidad autónoma. También tenemos interés en la investigación musical, es importante para dotar de identidad al lugar. Queremos tener que ver con escuelas de música, ya que ahí está el germen, el futuro. La idea es crear circuitos de música con los diferentes locales de la provincia, de este modo se podría mover la música local.

¿Faltan iniciativas de este tipo, que entiendan la música de una manera identitaria?

Creo que hay muchas ideas, lo que falta es culminarlas. Cuando hablo con compañeros siempre hay ideas, pero falta llevarlo a las instituciones y que estas lo vean atractivos. Hay que conocer el producto que tenemos y conocer la gestión para hacer algo viable. No podemos tenerlo todo al principio, hay que dar pasitos e ir avanzando.

¿Cómo llegaste de la música a la gestión cultural?

Carlos Díaz Del CampoLo que me ha permitido acercarme a la gestión cultural ha sido al final poder tener una estabilidad laboral, ya que me pasé al lado académico, dando clases en una escuela de música, lo que me permitía hacer cosas creativas y seguir estudiando. Fue a partir de ahí cuando comencé a pensar. Tenía en mente hacer un máster de profesorado, pero llegué tarde a la matriculación y encontré la gestión. Hago mis propias composiciones en casa y tenía necesidad de gestionar y mover eso. Encontré el máster y contacté, me explicaron en qué consistía, lo que me dio buena sensación. Intuía que algo interesante podía ocurrir, me matriculé y en seguida me puse al día. Empecé a descubrir cosas que no sabía que existían, tanto las leyes, políticas en torno a la cultura, fue como ver un mundo nuevo. Me di cuenta de lo importante que es la gestión para los eventos, que son el escaparate para un artista.

Los artistas debemos ser un complemento a las políticas públicas para nutrir la cultura a nivel institucional. Los políticos normalmente necesitan especialistas en ciertas materias para llevar a cabo una buena gestión, los artistas si tenemos estos conocimientos tenemos herramientas para poder aportar, ya que el producto lo conocemos de primera mano.

¿Cómo ha sido tu experiencia con dicho máster?

Sinceramente, encantadísimo. No me esperaba que desde casa pudiera aprender tanto, estaba acostumbrado a asistir a clase fuera de mi ciudad. Poder hacerlo desde casa me llevó a pensar que sería algo más liviano, pero no. Los profesores te hacen trabajar, pero también resuelven tus dudas y te dan soporte. Nos tenemos que buscar la vida para conseguir la información necesaria para hacer los trabajos de las asignaturas y veo esto como algo positivo, ya que te ayuda a aprender buscando datos de primera mano, además de los apuntes que nos pasan los profesores.

¿Cómo has compaginado el máster con tu trabajo y tu actividad profesional?

El hecho de ser online lo ha hecho mucho más sencillo. Las clases, son en directo pero quedan grabadas, las podía ver cuando tenía tiempo. Ha sido muy versátil.

¿Te ha sorprendido alguna asignatura?

Todas han sido válidas. Me ha sorprendido emprendimiento, ya que es una asignatura que he visto necesaria, pero en la que no existe una metodología, sino que es lanzarte al vacío. Tiene que ver mucho con la intuición. Es lanzarte a una cosa desconocida, no hay titulación para ello. En marketing hay unas herramientas, en gestión de eventos también, pero en emprendimiento tienes que conocer el mercado y actuar en consecuencia. Es como estar en un campo de trabajo.

¿Qué te ha aportado el máster a nivel profesional?

Conocimientos en todo lo relacionado con las políticas, la legislación, incluso el emprendimiento, lo importante que es que haya iniciativas. Yo me considero muy organizado y tengo una buena base y herramientas para lanzarme. Creo que es ahí donde he aprendido mucho, también la importancia del marketing.

¿Qué planes de futuro en lo profesional tienes una vez acabes el máster?

Es la incertidumbre que tenemos. Estamos desarrollando proyectos (con Music Proyecta) y en contacto con instituciones. Hemos colaborado con el Ayuntamiento de Daimiel, han quedado contentos y seguimos haciendo cosas. Me gustaría dar un paso más y llegar a la Diputación o la Junta de Comunidades de Castilla La-Mancha. Este verano hicimos una programación para el Ayuntamiento de Daimiel en la que grupos locales que han tocado en el museo comarcal. Se están gestando algunos proyectos y estamos trabajando. Vamos despacio, pero vamos haciendo cosas sin parar. Nuestro principal objetivo es dinamizar la actividad musical en la comarca.


 

Imagen de portada, Ayudantiemto de Daimiel. «Noches Musicales» con sello local.


 

Entrevista realizada por Silvia Panadero para el Blog del Máster Universitario en Dirección y Gestión de Industrias Culturales y Creativas, MasterGestionCultural.Info

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Curso 2021/2022 ¡Plazo de matrícula abierto!

Máster en Dirección y Gestión de Industrias Culturales y Creativas

Inicio: Octubre de 2021

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